La bicicleta en Japón

Uno de los signos de haber pasado ya una buena temporada en Japón es la reacción ante los timbres de bicicleta. Ese acto reflejo de apartarse hacia un extremo al oír el sonido mientras caminas por una acera es una de las señales que indica que has pasado el periodo iniciático y estás más cerca de comportarte como un local.

Anuncio antiguo de Fuji Cycles

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Incluso dentro de grandes ciudades como Tokio hay mucha gente que se traslada en bici. Bien desde su apartamento a la estación de tren más cercana, bien para ir al instituto, bien para llevar a los niños al colegio … Y aunque parezca mentira, peatón y bici-andantes comparten espacio en la acera.

La convivencia, como en la mayoría de los casos que tienen que ver con la organización y el civismo en Japón, es posible porque aquellos que usan acera vayan caminando o sobre dos ruedas conocen las reglas. El que anda no se sorprende y si escucha el sonido de la bici o el leve timbre se aparta hacia un lado de la acera y deja que la bici pase.

Bicis y peatones

Bicis y peatones

Reglas hay muchas, pero son desconocidas y es común que se salten. El hecho de conducir por la acera legalmente hace referencia a los niños menores de 12 años, o al caso en el que resulte peligroso hacerlo por la carretera. ¿Conclusión? Que todos van por la acera. Y, ¿quien conoce la ley? Prácticamente nadie, en una encuesta del gobierno el 40% de la población no sabía que la carretera era también para las bicis.

Entre esas normas si te pillan llevando a alguien te pueden multar hasta con 20.000 yenes, que se lo digan a los estudiantes de instituto. Supuestamente por llevar paraguas o hablar por el móvil mientras vas en la bici pueden multar desde 50.000 yenes hasta 3 años de cárcel. ¿Perdone? Si aquí va con paraguas hasta el apuntador cuando llueve, y hasta van chateando con el móvil echados en el manillar. Si vas por la noche sin luz pueden caerte 50.000 yenes (a mi solo me pararon y me advirtieron) y lo mismo si vas escuchando el iPod o similar (todos los días para ir a Shinôkubo en las cuestas me ayudaban los Guano Apes y su Big in Japan, pero nunca me dijeron nada). Que hay un accidente, la regla es que la culpa es del vehículo más grande, así que fastidiaros coches porque lleváis las de perder.

Bici y paraguas

Bici y paraguas

A la hora de asegurar la bici para evitar robos (que son prácticamente inexistentes) no se usan las cadenas pesadas o los sistemas complejos de candados con claves, acero imposible de cortar ni ninguna otra clase de sistema sofisticado. Este es el cierre que se utiliza, un aro que va incorporado a la bici y que se cierra para impedir que la rueda gire.

Candado de bici japonés

Candado de bici japonés

Doy fe de que no sólo tu bici, sino tu compra un día de recados, estará intacta en la puerta de la tienda donde entres si dejas tu compra en tu cesta mientras entras en un sitio nuevo. Nadie habrá tocado ni tu bici ni tus bolsas y aunque parezca increíble, os aseguro que es cierto.

¿Por qué tiene poco sentido que te roben la bici? Pues porque ya sea una bici nueva o antigua estará registrada, tiene su número de identificación y la policía revisa y puede pararte para pedirte los “papeles” de la bici. En ese caso las bicis robadas si se denuncian se podrían encontrar. Yo sólo fui parada una vez y además de pedirme la documentación me obligaron a encender la luz (que era de dinamo) ya que era de noche, en una cuesta arriba en la que decidí seguir empujándole porque dinamo y cuesta no eran compatibles.

Otra peculiaridad del uso de las bicis es que no son bienvenidas en los trenes, y os podéis imaginar por qué si habéis visto esas imágenes de latas de sardinas con ventanas y ruedas que son los vagones del tren en horas punta. Por eso hay tantos aparcamientos cerca de las estaciones. Eso sí, asegúrate de tener permiso para aparcar en los sitios que sean reservados para gente que paga, porque te puede pasar como a mí, que la grúa se te lleve la bici. Ir a recogerla y sacarla del depósito supuestamente costaba 6.000 yenes, no sé cómo lo hice pero sugerí negociar el importe y al final sólo pagué 4.000.

El tipo de bici tiene también que ver con aquel que la conduce. Además del genérico, 自転車 (じてんしゃ=jitensha), tenemos a las ママチャリ(mamachari = bicicletas de madre) y las おばチャリ(obachari = bicicletas de abuela, que realmente son bicis más viejas). Sobre todo en las primeras hay que reconocer que las señoras que las conducen y las usan para lo que son (para transportar niños) son auténticas atletas. Niño delante y niño detrás, y a pedalear. La parte positiva es que muchas de ellas cuentan con un motorcillo que ayuda en las cuestas.

Mamachari

Mamachari

Por supuesto también las hay de lo más modernas.

Bicicleta de pasos

Bicicleta de pasos

Mi mamachari, que no tenía ni motorcillo ni asiento para niños era naranja, la llamé Mikan (mandarina) y me dió momentos estupendos en la ciudad. Cómo cambia la visión de una gran ciudad cuando la recorres por arriba y no sólo en metro. Esos paseos laaaargos desde Iidabashi hasta Shinôkubo o más laaaaaaaargos desde Iidabashi hasta la oficina en Roppongi itchôme bordeando los jardines del Palacio Imperial y pasando por la puerta del Dieta siempre quedarán en mi recuerdo.

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